Ficha:
Titulo: Mensajes en las paredes del baño.
Autor/a: Julia Walton.
Páginas: 241.
Editorial: Numeral.
Sinopsis:
Desde los 12 años, Adam se siente atormentado por voces y alucinaciones.
Pero recién después de un grave incidente los médicos le diagnostican esquizofrenia.
Ahora, Adam tiene 16 años y -con el apoyo de su madre y el esposo de ella, Paul-
comienza un tratamiento clínico con una droga experimental. Lentamente, las cosas
parecen mejorar. Las alucinaciones todavía lo acompañan, pero él puede
delinear lo que es real y lo que no, y eso hace la diferencia.
"La realidad es muy extraña cuando no puedes confiar en ti mismo. No existe fundamento de nada."
Descripción:
Quizas si Adam tuviera cáncer su vida sería más accesible, la gente sentiría compasión por él, podría tener privilegios que otros enfermos no tienen y sin duda no lo estigmatizarían por loco, aunque el prefiere ser un loco a que lo llamen enfermo mental. Pero es la suerte que le tocó, así que debe vivir con esquizofrenia e intentar parecer "normal".
Una nueva droga experimental llega a su vida para intentar cambiar las cosas, para ayudarlo a mejorar, ahora la esperanza tiene nombre y es: ToZaPrex. Luego de varios incidentes, de recaídas y vueltas a empezar, Adam siente que las cosas van bien, que se encamina hacia la estabilidad deseada.
Pero las cosas no siempre suceden como se espera y él debe aprender a no ignorar su alucinaciones, convivir con efectos adversos (que gracias al cielo no incluye perdida anal) y la llegada de un nuevo integrante a la familia, su madre cuidadosa y preocupada por él y la madre de Paul que es una arpía, una verdadera bruja discriminadora.
Lo bueno que esta vez no estará solo, Maya y Dwight serán su nuevos pilares y aún en los momentos mas adversos, parece que su enfermedad no los afecta, que ellos sí lograron ver al verdadero Adam, al esquizofrénico creativo y con un increíble humor ácido.
⭐"Suelo pensar en la sala de espera más que en otros sitios, porque es nuestro lugar de reunión. El espacio donde van los locos. El grupo de los que vemos cosas que nadie más ve y acatamos órdenes que nadie escucha, porque no tenemos otra opción. Nuestra verdad es diferente a la del resto de los seres humanos."⭐
Mi pensamiento:
Este libro nos cuenta las vivencias de Adam un chico esquizofrénico, nos muestra de una forma divertida y rápida lo que sufre una persona con esta afección mental. Primero que nada quiero dejar en claro que como estudiante avanzada de la carrera de psicología, he quedado satisfecha con las descripciones que se realizan de la enfermedad. Lo único criticable son las alucinaciones que él sufre, pero comprendo que como es un libro y no cuenta la historia de una persona real, los detalles pueden estar exagerados y por supuesto son inventados.
Me gustaría aprovechar para explicar un poco sobre qué es la esquizofrenia, es una afección mental que aparece mayormente en personas de 21 años en adelante, pero el caso de Adam es lo que se llamaría esquizofrenia infantil, es decir aquella que aparece en niños o adolescentes y obviamente es de factor hereditario, como bien nos cuenta la autora. Hay varias formas de presentación de esta enfermedad, no solo se trata de la división de la mente. Una característica diferencial de la enfermedad son las alucinaciones, en la realidad estas se presentan de forma acústico, verbal, táctil, cinestésica y raramente gustativa y olfativa, y la combinación de estas cuando la enfermedad ya está muy avanzada, que no es, claramente, el caso de Adam. ¿Qué es una alucinación? Es la percepción sin objeto en la realidad, es decir que solo se encuentra en la mente de la persona que la está sufriendo, distinto al delirio que es la construcción completa de la alucinación, donde se alteran las percepciones, es decir los sentidos, como los que Adam sufre en determinados momentos, Ej: cuando acusa a Paul de que ha envenenado su comida o cuando cree que los vitrales de la iglesia lo miran fijamente y lo están acusando de algo que él no ha cometido.
Las personas con esta enfermedad no son agresivas, solo en episodios de delirios donde la alucinación toma el control de su mente y los hace realizar actos que ellos en conciencia no harían, pero se controla con medicamentos psiquiátricos necesarios para estos pacientes puedan realizar una vida social activa y medianamente normal. ToZaPrex, no es una medicación que exista, simplemente fue una creación de la autora para ponerle nombre a lo que algunos pacientes sufren para poder conseguir la estabilidad necesaria, es a prueba y error, tanto en la clase de medicación como en la dosis necesaria para llegar al nivel deseado.
Una vez que les he contado muy brevemente de qué va la esquizofrenia, paso a hablarles un poco de la trama.
Quedé alucinada con el humor de Adam, es tan ácido y morboso que no he podido dejar de reír en todo el libro, les juro que me ha dolido la panza de la risa (he llegado a desear que me tocaran en un futuro pacientes tan abiertos en la escritura como él). La particularidad de que no hable a su terapeuta es normal en estas afecciones, porque a veces no pueden poner en palabra el embrollo de ideas con los que conviven en su mente y por eso la escritura, el arte o la música los ayuda muchísimo a plasmar lo que sienten.
Quiero dejar en claro que todos los personajes restantes están bien, son necesarios pero no forman el centro de la escena, este libro es sobre Adam y su relación con las personas en base a su trastorno. Aunque hay un espacio en el infierno para la madre de Paul, esa mujer sí que es una arpía y juro que lo poco que ha aparecido logró que la odie con fuerza.
Me ha divertido muchísimo la forma en que la autora ha enlazado la religión con la historia, ya que es un tema que aparece con frecuencia en las alucinaciones o delirios de estos pacientes, para que entiendan, creen que son el mecías, Jesús reencarnado o el salvador del mundo bendecido por una entidad superior, pero no siempre pasa.
Algo para resaltar es que Julia Walton ha tratado este trastorno con respeto, pero también mostrando la cara divertida y vivaz, sin dejar de lado la tristeza de los medicamentos y sus efectos adversos, lo difícil que es convivir con una persona que sufre esta enfermedad y el esfuerzo que debe realizar la familia para apoyarlos.
Recuerden, si alguna persona cercana a ustedes sufre de esta forma, no lo dejen sólo, no será sencillo, a veces no será grato y quizás sufran a la par de él, pero si los abandonan será lo peor que pueden hacer. Necesitan a su familia, a sus amigos, a su pareja, a veces la medicación no es lo que más efecto hace, sino el apoyo y afecto que su entorno y especialistas pueden otorgar.
Y recuerden: Jesús te ama.
No seas marica.
Nota: La alusión al cáncer que he realizado en la descripción del libro solo fue un juego de palabras que la autora utilizó para diferenciar cómo algunas enfermedades son más aceptadas que otras en la sociedad, con la cual estoy enteramente de acuerdo. No es para cosificar, ni herir ninguna susceptibilidad. Que quede en claro que todos estamos expuestos a cualquiera enfermedad, sin importar el grado de mortalidad o sufrimiento, todas son respetables.
Calificación:
Gracias a la editorial por el ejemplar.


